# Terrorismo

Análisis de la situación estratégica en los combates contra el Estado Islámico

Muchas de estas lecciones aprendidas a lo largo de las últimas décadas pueden ser aplicadas a la acción multinacional contra el “Estado Islámico” en Irak y Siria, cuya parte más importante y visible es de momento una campaña aérea. Una de las principales limitaciones de la actual campaña militar, es que se dispone de un número limitado de aviones de combate.  Estados Unidos lidera una coalición de 40 países en la lucha contra el “Estado Islámico”. Pero de estos los que están participando son: “EEUU, Gran Bretaña, Bélgica, Holanda, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudi, Bahrein, Qatar e Irak” Otros de los países que participan como “España, Francia, Italia, Canadá, Alemania, Australia, Dinamarca, Noruega, Rusia, Albania, Israel, China, Egipto, Japón, Kuwait y República Checa” están enviando armas y asesores militares a los kurdos e iraquíes que combaten contra el “Estado Islámico” en Irak. Irán, aunque no colabora con la coalición internacional, sí que combate al IS. Los soldados iraníes luchan junto a los iraquíes los kurdos y las milicias chiíes en un mismo objetivo derrotar a los yihadistas. Irán además juega un papel fundamental en Siria, donde controla la mayoría de las refinerías y apoya al régimen de Baschar al-Assad. Debemos pensar cual es el papel de Marruecos en este conflicto, el cual se ha negado a participar en la coalición internacional contra el Estado Islámico, pero sí que ha enviado aviones de combate a apoyar a Arabia Saudita en su guerra de agresión contra el Yemen, una invasión y la posterior masacre de civiles que ha sido silenciada por occidente. En el Yemen hemos visto un conflicto en el que los saudíes con un ejército de mercenarios ha querido sojuzgar a los rebeldes huties apoyados por Irán, con lo que tememos un enfrentamiento de sunies contra shiies, recordemos que un total de 642.000 yemenies se han alistado para contrarrestar la invasión saudí que se inició el pasado 26 de marzo de 2015 y así formar parte de los comités populares de defensa. Aunque Arabia Saudí ha incrementado sus ataques en el norte de Yemen centrándolos ahora en la provincia de Saada, la base principal del movimiento huthi, y ha cometido masacres allí, en el frente de batalla su situación ha empeorado en los últimos días. Las tribus yemeníes han cruzado la frontera y llevado la guerra al territorio saudí. Dichas tribus, han lanzado ataques con misiles y artillería contra dos ciudades saudíes, Nadyan y Yizan. Fuentes yemeníes dijeron a Al Manar que las fuerzas tribales han logrado tomar ocho puestos fronterizos situados cerca de ambas ciudades, que están localizadas al suroeste de Arabia Saudí. Como respuesta a este nuevo nivel de agresión saudí los miembros de los grupos tribales decidieron recurrir a otra estrategia lanzando una gran ofensiva a lo largo de la frontera de la provincia de Saada con Arabia Saudí, matando a unos 15 militares saudíes y capturando una gran cantidad de armas y municiones, incluyendo piezas de artillería sofisticadas. Los soldados saudíes huyeron del lugar en sus vehículos blindados. Y cuando el Ejército intentó utilizar helicópteros para apoyar a los soldados que huían los yemeníes derribaron un helicóptero Apache, cuyos restos han sido filmados y fotografiados. Los grupos tribales continuaron su progreso dentro del territorio saudí tras tomar la decisión de evitar aproximarse a ninguna zona residencial. Las fuerzas tribales conocen la tierra montañosa de la frontera y cogieron por sorpresa a los militares saudíes después de destruir los dispositivos de alerta temprana utilizados por aquellos. El objetivo de la ofensiva era castigar a los soldados saudíes por los diarios crímenes cometidos contra la población civil de Yemen. No obstante, la respuesta saudí al apoyo marroquí en su guerra del Yemen, ha sido a través de la ayuda económica, en un primer cheque de 22.000 millones de dólares para que Marruecos pueda establecer su propia industria de defensa y ampliar su flota, fuerza aérea y terrestre, modernizar su armamento terrestre y de apoyo a la infantería y sobre todo no depender de EEUU, Francia o España. Con lo que este nuevo rearme marroquí y el apoyo saudí harán peligrar en el futuro las posesiones españolas en Ceuta y Melilla.

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A partir de ahí, y asumiendo que se va a confrontar a Daesh en el campo de batalla usando a los soldados iraquíes como carne de cañón local, ya que la OTAN y la UE brillan por su ausencia y no han dado señales de establecer las bases de la creación de una fuerza multinacional terrestre que actúe sobre el terreno contra el EI. Por eso nos bastará para analizar detalladamente la situación actual para entender que:

  1. Tikrit, laboratorio actual para ensayar la futura recuperación de Mosul, ya ha caído en manos del ejército iraquí.
  2. El protagonismo en la ofensiva de los pasdaran iraníes y las milicias chiíes, al lado de las tropas iraquíes, hace prever problemas futuros para los sunies, temerosos de verse nuevamente castigados.
  3. La decisión de Haider Abadi de lanzar el ataque sin contar con el apoyo aéreo estadounidense es un indicio de la tensión creciente en las relaciones Washington-Bagdad (por discrepancias sobre el ritmo de las operaciones terrestres y el papel de Irán)
  4. En Siria no hay aliados locales que puedan asumir la tarea de expulsar a Daesh de sus posiciones actuales (lo que incrementa las opciones de Baschar al Assad de reconvertirse en socio colaborador, mientras se instruye a milicias kurdas y árabes moderados para futuras operaciones.
  5. Nada nos garantiza que volver a instruir a los soldados iraquíes y milicias locales vaya a dar mejores resultados esta vez (con el peligro añadido de mejorar las capacidades de grupos que mañana pueden cambiar nuevamente de bando o perseguir sus propios sueños independentistas.

En definitiva, cuando se han registrado ya casi 3.000 ataques aéreos (del que más del 90% son estadounidenses) y los combates para reconquistar posiciones de los terroristas en algunas localidades iraquíes es todavía una tarea que poco a poco se va a ir llevando a cabo, con lo que resultaría ilusorio dar a Daesh por liquidado, nos encontramos en una guerra abierta no declarada y este conflicto no ha hecho más que empezar, es un conflicto transnacional y transfronterizo. Aunque deberíamos hacernos la pregunta de ¿Todavía alguien duda, de quien manda en el Estado Islámico? Debemos recordar que Arabia Saudí ha estado trasladando a miles de terroristas takfiries desde Siria a Yemen. Estos 3.000 terroristas del grupo Yaish al-Islam fueron trasladados en diversos buques, desde la zona de Quta Occidental (en el Este de Damasco, en Siria) al Yemen, según afirmaba el diario libanés “Al-Akhbar”, estos terroristas se unieron en la ciudad portuaria de Al-Mukala, capital de la provincia de Hadranut a los terroristas de Al-Qaeda. Según Al-Bushali, Coronel del Ejército del Yemen, declaró el pasado 28 de marzo de 2015 que, Arabia Saudita, con la ayuda de Turquía había infiltrado a unos 5.000 terroristas en Yemen, a los que encargo asesinar a miembros del movimiento popular Ansarolá. Nos encontramos con un conflicto, el cual hay que decir ha sido silenciado por los medios de comunicación. Yemen tiene una gran importancia para Arabia Saudita, por su situación estratégica: Está rodeada por el Mar Arábigo, el Golfo de Adén y el Mar Rojo. Para Arabia Saudí, no es un país extranjero, con soberanía si no su patio trasero por lo que no quiere perder su influencia. La agresión contra el pueblo yemení, liderada por Arabia Saudí tiene un objetivo inmediato: destruir el movimiento popular Ansarolá y como meta final, que ya ha comenzado a  rebelarse, evitar la creciente influencia de Irán, en Oriente Medio. Ya que los rebeldes huties, son chiíes y están respaldados por Irán.

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Las fuerzas del Estado Islámico como decíamos antes, estarían formadas por unos 50.000 efectivos, según informaciones de la CIA, estarían formadas como auténticas brigadas internacionales con unos 25.000 extranjeros en sus filas (unos 6.000 procedentes de países occidentales) con lo que controlan un territorio que se extiende desde el noroeste de Siria hasta el vecino Irak. Pero según afirmaciones de Fuad Hussein, jefe del Gabinete de Masud Barzani, el presidente de la región kurda en Irak, el EI estaría formado por unos 200.000 efectivos. Esa cifra es muy superior a las estimaciones que hasta ahora habrían hecho los servicios de inteligencia occidentales, según cual, la organización de Abu Bark Al-Bagdadi contaba con una fuerza estimada de entre unos 31.500 a 50.000 efectivos. Si las afirmaciones de Hussein fueran corroboradas, estaríamos hablando de decenas de miles de combatientes, con lo que “El Estado Islámico estaría capacitado para movilizar a los árabes jóvenes en los territorios que conquistan” Según este alto mando kurdo, este gran número de combatientes permitiría al EI combatir en varias frentes a la vez. Así por ejemplo, estarían atacando simultáneamente en el Kurdistán sirio, en el Kurdistán iraquí, en el este de Siria, en las proximidades de Bagdad con lo que mantener “todas estos frentes de batalla” es prácticamente imposible con solo 30.000 soldados. Esto supone que esta organización ha dejado atrás el estadio de grupo terrorista o de guerrilla y ha pasado a convertirse en un proto-estado con un ejército homologable muy similar al de los estados de la zona. Por ejemplo, el ejército iraquí estaría formado actualmente por un total de 283.000 efectivos. Actualmente el Estado Islámico controla una tercera parte del territorio de Siria y una tercera parte del de Irak, un territorio de unos 250.000km2 lo que equivale a la extensión de Gran Bretaña. El “Estado Islámico” ha reclutado también a unos 400 niños, conocidos como los “cachorros del califato” ante la reciente caída de combatientes adultos. Estos niños están recibiendo entrenamiento militar y han sido adoctrinados en los últimos 3 meses en Siria. Los niños son reclutados con el consentimiento o no de sus padres, a menudo atrayéndoles con dinero, en escuelas, mezquitas, o en las plazas públicas en las que los yihadistas llevan a cabo sus brutales castigos y ejecuciones.  “Usan a los niños porque es más fácil lavarles el cerebro. Pueden convertirlos en lo que quieran, les impiden que vayan a la escuela y los envían a sus escuelas especiales de adoctrinamiento del EI” DAESH ha pasado de nutrirse de unos 1.000 a 1.200 reclutas nuevos cada mes, a los 120 en los últimos tres meses. El número más bajo desde que Abu Bark al Bagdadi proclamó el Califato Islámico en junio de 2014 en los territorios de Irak y Siria. También hay que constatar que el territorio del Estado Islámico, está sufriendo la rápida propagación de la leishmaniosis, que provoca la aparición de ulceras dolorosas, fiebre y pérdida de peso, debido a las pésimas condiciones higiénicas en el territorio del Califato, las cuales están provocando la caída de los alistamientos en los seguidores de DAESH. Ya se han registrado unos 100.000 casos y en Raqqa, donde se encuentra la capital del Califato en Siria, es donde se encuentra el principal foco de la enfermedad. Los casos se han multiplicado debido a que los terroristas se han negado a recibir tratamiento médico. También hay que constatar que, los motivos del fuerte descenso parecen estar relacionados con los controles en la frontera turca y el reforzamiento de la vigilancia de islamistas residentes en Europa.