# Geopolítica

Geopolítica regional, modelo 2019

El próximo 10 de enero se reposicionará la tiranía en Caracas mientras Estados Unidos, Brasil, Colombia y el Grupo de Lima, arrecian su bloqueo económico, político y diplomático para sacar a Maduro. Al interior del país, podría reanudarse la “guarimba” callejera o darse un pronunciamiento militar, no obstante la represión orquestada por el G2 cubano. Pero lo más probable, es que apoyada por Rusia, China, Irán, Turquía y Cuba, la dictadura comunista se endurezca sobre el hambre, la enfermedad, el crimen y la diáspora venezolanos.

Ante la exigüidad de su petróleo, la manguala madurista ha feriado a China, Rusia y Turquía, su oro, diamantes, coltán, torio y otros minerales. En lo castrense, recientes acuerdos técnico-militares con el Kremlin, garantizan que la maquinaria bélica del régimen, amenaza latente para Colombia, se mantenga aceitada. El domingo anterior aterrizaron en Maiquetía dos aviones de guerra rusos, los más grandes del mundo, mientras Irán anunció que enviará “…dos o tres naves con helicópteros especiales a Venezuela…”. ¿Reaccionará Washington? No lo hizo en el 2008 cuando por primera vez un buque nuclear ruso de guerra se paseó por Nicaragua, Cuba y Venezuela, ni en el 2013 cuando otros dos aviones estratégicos Tupolev violaron el espacio aéreo colombiano: operaba el buenismo de Obama. Ahora, el jupiteriano Trump puede reaccionar de otra manera.

Y si es así ¿cómo jugarán Duque y Bolsonaro? ¿Y López Obrador? Sin mencionar a Xi Ping, ni a la OTAN.  La tirantez comercial USA-China; la tensión militar Rusia-OTAN-USA; la incertidumbre sobre Irán y el juego geoestratégico turco –Erdogan estuvo en Miraflores hace pocos días, lo mismo que un alto funcionario de Corea del Norte- no indician nada bueno con todos estos rivales y enemigos declarados de Estados Unidos, concentrados en Venezuela y jugando al ritmo del Plan Zamora.

Aunque Venezuela siempre ha jugado a ser víctima, en las circunstancias actuales no le será difícil cambiar su papel al de agresor. Y en la complicación político-militar que se avizora, nos asalta el permanente temor de una acción militar fronteriza que se salga de control. Con los aplausos castristas y orteguistas podríamos enrumbar a un indeseable brete en el cual participarían, además, las narcoestructuras de Hezbolá, las farc y el eln.

La dinámica geopolítica regional, podría rechinar durante el 2019.

http://www.periodicodebate.com/index.php/opinion/columnistas-nacionales/item/21442-geopolitica-regional-modelo-2019

John Marulanda:  Analista del Observatorio OCATRY (Observatorio contra la Amenaza del Terrorismo y la Radicalización Yihadista) de SECINDEF (Security, Intelligence and Defense) Israel-USA International Consulting Counterterrorism.