# Historia Militar

La Campaña Italo-Germana en los Balcanes 1941

Al finalizar la primera guerra mundial, Albania logró convertirse en un Estado independiente al desmembrarse el Imperio Otomano. Sin embargo, la autonomía de Albania estaba lejos de ser segura, ya que todos sus vecinos reclamaban territorios de Albania como suyos. Ante la cada vez mayor inmiscusión de Yugoslavia en los asuntos internos albaneses, el regente albanés Zog I[1] buscó el apoyo italiano, sin embargo, eventualmente la Italia de Mussolini también empezó a intervenir en la política interna del país, tanto así que en 1934 Mussolini intentó implementar la enseñanza del italiano en las escuelas albanesas. En abril de 1939, las tropas italianas entraron a Albania, Zog huyó a París, y su ejército de 13 mil soldados fue rápidamente derrotado. Mussolini, deseando ver renacer el imperio romano, vio una oportunidad de oro cuando Francia fue derrotada por Alemania en junio de 1940. Cuando el líder fascista se enteró de que Hitler había intervenido en Rumania, permitiendo que el General Ion Antonescu[2] tomara el poder sin siquiera avisarle, montó en cólera, ya que Hitler no había considerado a Italia, aun cuando Rumania formaba parte de los Balcanes, zona de influencia italiana. Consciente de que Grecia había forjado lazos militares con Gran Bretaña, Mussolini decidió actuar, con la idea de asegurar su futura zona de influencia. Cuando Hitler se enteró de los planes de Mussolini, el 28 de octubre, voló inmediatamente a Roma para intentar detener esta absurda campaña, ya que el ejército italiano no estaba en condiciones de iniciar una campaña de este tipo todavía. Hitler llegó demasiado tarde ya que Mussolini en persona le contó que sus ejércitos ya habían cruzado la frontera griega de Albania ese mismo día



Tal como Hitler había predicho, la improvisada campaña italiana en Grecia no salió bien, y las fuerzas del primer ministro griego Ioannis Metaxas[3] repelieron al ejército invasor de vuelta a Albania. Para mediados de diciembre, los griegos ocupaban una cuarta parte de Albania. Rápidamente la situación se estancó, ya que ningún país tenía suficiente fuerzas para lanzar una ofensiva importante. En marzo de 1941, otro contraataque italiano bajo el mando directo de Mussolini fracasó, humillándolo. Peor aún, la presencia de aviones de la RAF en Grecia alertaron a Hitler, que estaba a punto de invadir a la Unión Soviética y no quería iniciar su ofensiva con la posibilidad de que Gran Bretaña ocupara Grecia y bombardeara los pozos petrolíferos de Rumania. Obligado a intervenir en Grecia, Hitler empezó a buscar la manera de cruzar Yugoslavia para así poder llegar a Albania. El regente de Yugoslavia, el príncipe Pablo[4], se dio cuenta de que los ejércitos alemanes pensaban cruzar por su territorio para llegar a Albania. Como Hungría, Rumania y Bulgaria eran aliadas de Hitler, Pablo fue presionado por todos sus vecinos para unirse al Pacto Tripartito[5]. En efecto, el 25 de mayo de 1941, Pablo sucumbió a las amenazas de las fuerzas del Eje, sin embargo, la población serbia se levantó en masa contra su regente y lo derrocaron dos días después. Encolerizado, Hitler ordenó suspender la operación Barbarroja hasta haber acabado con la resistencia en los Balcanes, por lo que el 6 de abril, desde todas sus fronteras Yugoslavia fue atacada y Belgrado fue bombardeada. Después de 11 días de lucha Yugoslavia se rindió y fue dividida entre Austria, Hungría, Italia y Bulgaria. Inmediatamente los croatas fascistas del Ustachá[6] declararon el Estado Independiente de Croacia[7], estado que ocupó gran parte de las actuales Bosnia y Herzegovina y Croacia. Al mismo tiempo que Yugoslavia era invadida, las fuerzas alemanas entraron a Grecia desde el norte. En vista de que la mayoría de los cañones griegos se encontraban en Albania, la potencia de fuego alemana superó a la griega, cuando concluyó la invasión de Yugoslavia, los panzer empezaron a entrar a Grecia y el 9 de abril ya estaban en Tesalónica. Las fuerzas británicas se retiraron a las Termópilas y de ahí a Corinto. Mientras tanto, el I Ejército Griego fue cercado y obligado a rendirse, sin embargo, el comandante griego se negó a hacerlo frente a los italianos. Hitler en persona tuvo que intervenir para salvaguardar el honor de Italia. El 27 de abril las tropas alemanas entraron a Atenas y colocaron la bandera de guerra de Alemania sobre la Acrópolis. Con la guerra en Grecia perdida, entre el 24 y el 28 de abril, unos 43.000 soldados británicos, neozelandeses, griegos y yugoslavos fueron evacuados a Creta. Sin embargo unos 8.000 soldados aliados fueron capturados, además la mayoría de prisioneros de guerra italianos fueron liberados.

El 20 de mayo, miles de paracaidistas alemanes al mando de Kurt Student aterrizaron sobre Creta, sin embargo sufrieron fuertes bajas, lo que facilitó la evacuación por mar de las tropas aliadas estancadas en la isla griega. Después de una semana de intensos combates, la isla finalmente se rindió, sin embargo en este punto la victoria fue considera pírrica, tanto así, que se afirma que el propio Student comentaría después: «Creta fue la tumba de los paracaidistas alemanes». Después de esta operación, Hitler prohibió la utilización de paracaidistas en gran escala. Al final, la victoria alemana en Grecia se logró gracias al rápido movimiento de los panzer, ventaja tecnológica con las que no contaban en abundancia las divisiones italianas. Los tanques alemanes irrumpieron en las líneas enemigas y no dejaron que se fortalecieran nuevas líneas de defensa. Alemania perdió 2.500 soldados en la campaña, mientras que las bajas italianas pudieron haber llegado hasta cien mil. Unos once mil soldados aliados fueron capturados, sin contar los de Yugoslavia y Grecia. Muchos historiadores aseguran que la aventura alemana en Grecia demoró en seis semanas a la operación Barbarroja, lo que eventualmente pudiera haber motivado que los ejércitos alemanes llegaran muy tarde a Moscú, logrando el invierno la suspensión de operaciones, permitiendo que el Ejército Rojo se reorganizara y lograra eventualmente repeler a los invasores de vuelta a Alemania.

Lucha Partisana en los Balcanes / El Ejército Popular de Liberación de Yugoslavia

Después de la invasión alemana no existió resistencia de ningún tipo en Yugoslavia, hasta que dos meses después Alemania invadió a la Unión Soviética. Desde Moscú se envió el siguiente mensaje al Secretario de la Liga de Comunistas de Yugoslavia Josip Broz, más conocido como el Mariscal Tito[8]: Organice destacamentos partisanos sin demora. Inicie una guerra partisana en la retaguardia del enemigo.[] El apoyo popular a los partisanos comunistas[9] jamás fue puesto en duda, los pocos yugoslavos que podían simpatizar con Alemania cambiaron de bando, ya que los soldados alemanes empezaron a arrasar villas enteras por cada soldado alemán muerto, además, los croatas del Ustachá iniciaron un genocidio contra los ciudadanos de religión cristiana ortodoxa o musulmán. Un método eficaz para lograr estas conversiones masivas era quemando las iglesias ortodoxas, en la mayoría de los casos con sus congregaciones todavía adentro. En el otoño de 1941, los partisanos habían logrado limpiar el oeste de Serbia y establecieron una república de corta duración, ya que en noviembre de ese mismo año fueron expulsados a Bosnia. Mientras Tito se esforzaba por obtener apoyo internacional, Dragoljub Mihajlović, el comandante de los Chetniks o Real Ejército Yugoslavo en la Patria, una fuerza guerrillera realista y anti-comunista conformada por serbios, se desligó del movimiento partisano e inició su propia campaña contra las tropas alemanas al mismo tiempo que empezó a combatir a los otros grupos partisanos. Curiosamente, dos hijos de Mihajlović lucharon al lado de Tito contra su padre. En 1943, Gran Bretaña, que había estado apoyando a los Chetniks, decidió enviar su ayuda a Tito, ya que salió a la luz el hecho de que en algunos lugares, los Chetniks estaban luchando junto con los alemanes contra los partisanos, peor aún, salieron a luz indicios de que los Chetniks participaban en la matanza de bosnios. En 1944, el gobierno real yugoslavo en el exilio le ordenó a Mihajlović que se reintegrara a la lucha partisana bajo el mando de Tito, pero éste se negó a hacerlo. Cuando la guerra acabó en 1945, los Chetniks se retiraron en parte a Italia y a Austria, sin embargo, la mayoría de estos soldados fueron repatriados a Yugoslavia, donde se les realizaron varios juicios masivos, así como ejecuciones. El propio Mihajlović fue arrestado en Bosnia y ejecutado en 1946. Siete importantes ofensivas alemanas comandadas por las SS contra los partisanos los derrotaron una y otra vez. Sin embargo, debido a la naturaleza del combate, muchos partisanos escapaban y se reagrupaban en otro lugar. La última ofensiva anti-partisana incluyó un ataque liderado por el famoso Otto Skorzeny contra el cuartel general de Tito, pero éste logró escapar, si bien con mucha dificultad. En la Conferencia de Teherán se determinó que el movimiento partisano de Tito conocido como el Ejército de Liberación Popular sería el movimiento partisano apoyado por todos los aliados, además la RAF empezó a prestar apoyo a los partisanos, repartiendo suministros principalmente. En septiembre de 1944, el Ejército Rojo estaba cerca de Yugoslavia, y el ejército de Tito se enfrentaba a 22 divisiones alemanas, por lo que Tito viajó a Moscú a coordinar con Stalin el encuentro de sus dos ejércitos. Tito, por recomendación rusa, viajó de incógnito, hecho que enfureció a Winston Churchill, primer ministro británico. Después de que Tito dejó claro que no pensaba permitir que ni Rusia ni Gran Bretaña intervinieran en los asuntos internos de Yugoslavia, Stalin quedó impresionado por la total independencia que Tito empezó a mostrar en sus decisiones, a diferencia de otros líderes comunistas de Europa Oriental que no se atrevían a contradecir al Kremlin. El 20 de octubre de 1944, las tropas partisanas y el Ejército Rojo tomaron Belgrado en una operación conjunta, y para el final del año, la mitad oriental de Yugoslavia había sido liberada completamente. Para abril de 1945, Sarajevo fue liberada también, y Croacia y Eslovenia el mes siguiente. Una vez liberada Yugoslavia, los partisanos saltaron a Italia, tomando Trieste un día antes que las fuerzas anglo-estadounidenses. A petición de Churchill, se celebraron elecciones libres en Yugoslavia. El resultado era predecible: el partido comunista de Tito arrasó en los comicios.

La resistencia griega

Cuando Grecia fue ocupada finalmente, un gobierno títere fue colocado en Atenas. Sin embargo, la economía griega pronto empezó a mostrar los síntomas de un país en guerra. En efecto, en poco tiempo, la inflación galopante y la escasez de alimentos acabaron con la poca simpatía que los griegos pudieran sentir por su gobierno. Debido a que el gobierno griego que había escapado a Egipto no contaba con ningún tipo de poder, el pueblo empezó a identificarse con el movimiento partisano. El 30 de mayo, dos jóvenes universitarios escalaron a la cima de la Acrópolis de Atenas, y descolgaron la bandera de guerra de la Wehrmacht, que había sido izada semanas antes. La cada vez mayor intervención de Bulgaria en Grecia, motivó que en la noche entre el 28 y el 29 de septiembre de 1941, la población de Drama asaltara los edificios de las autoridades búlgaras. La violenta represión que siguió este ataque finalizó con más de 3 mil griegos de Drama y sus alrededores muertos. La heroica acción en el Acrópolis y la masacre de Drama ocasionó que centenares de hombres se unieran a las filas partisanas. Los primeros grupos partisanos griegos de importancia fueron el EAM[10] y el EDES[11]. El EAM era controlado por el Partido Comunista Griego (KKE) y poseía una facción militar conocida como ELAS[12], de tendencia comunista, fue el más popular contando con más miembros que el EDES, de derecha, aunque muchos militares con experiencia, como el General Nikolaos Plastiras[13] se unieron a éste último. Poco después la EDES también formó su brazo militar llamado EOEA y luego se declaró en favor de la monarquía. Otros grupos conocidos fueron el EKKA (liberal), el OPLA (extrema izquierda) y el SNOF (Macedonio). Rápidamente las diferencias políticas hicieron mella en los partisanos y cuando era obvio que Alemania iba a perder la guerra, el ELAS y el EOEA se empezaron a atacar entre sí. Para 1944, las ocasionales escaramuzas se habían convertido en una guerra civil (ver . Para finales de 1944, ELAS gobernaba casi toda Grecia, sin embargo, bajo presión internacional la monarquía fue reinstituida

[1] Ahmet Muhtar Zogolli fue un político albanés, presidente primero de su país y luego rey con el nombre de Zog I.

[2] Ion Antonescu fue un militar y político rumano, que gobernó el país con poderes dictatoriales de septiembre de 1940 a agosto de 1944 en estrecha alianza con el Eje

[3] Ioannis Metaxás fue un general y político griego que el 4 de agosto de 1936 estableció una dictadura1​ de carácter fascista en Grecia, que perduró hasta abril de 1941, cuando los alemanes invadieron Grecia

[4] El Príncipe Pablo de Yugoslavia, nacido Pavle Karađorđević, fue el regente del Reino de Yugoslavia, después del asesinato de Alejandro I de Yugoslavia, ya que el heredero, el príncipe Pedro, era menor de edad. Gobernó desde 1934 hasta 1941, cuando fue derrocado en un golpe de Estado apoyado por Pedro.

[5] El Pacto Tripartito, también conocido como el Pacto del Eje, fue un pacto firmado en Berlín el 27 de septiembre de 1940 por Saburō Kurusu, Adolf Hitler y Galeazzo Ciano, representando al Imperio de Japón, la Alemania nazi y el Reino de Italia, respectivamente. Este pacto constituyó una alianza militar entre estas naciones, y oficialmente se conformaron las Fuerzas del Eje, opuestas a las Fuerzas Aliadas en la Segunda Guerra Mundial En los siguientes meses, los reinos de Bulgaria, Hungría, Rumania y Yugoslavia se adhirieron al pacto —los tres primeros para recibir territorio en los Balcanes, y el último para evitar ser invadido—. La República Eslovaca también se adhirió al Pacto tras la desmembración de Checoslovaquia

[6] La Ustacha fue una organización ​ nacionalista croata, aliada del nazismo, formada en 1929 por Ante Pavelić. Se caracterizó por el uso continuado de la violencia terrorista con crueldad extrema​ para alcanzar su fin último: la independencia de Croacia y la formación de un Estado croata, basando su política en la diferenciación racial y la supuesta supremacía étnica del pueblo croata, al que consideraban germano. La organización, como otras formaciones nacionalistas de la época, se vio influenciada por el fascismo italiano

[7] El Estado Independiente de Croacia fue un Estado títere del III Reich formado tras la derrota del Reino de Yugoslavia a principios de la Segunda Guerra Mundial​ Fue gobernado por la Ustacha​ movimiento fascista basado en un nacionalismo extremo,​ un discurso de cariz religioso y un historial de gran violencia. El establecimiento del NDH fue proclamado el 10 de abril de 1941,​cuatro días después del ataque del Eje a Yugoslavia y poco antes de la entrada de las tropas alemanas en la ciudad. El caudillo del nuevo Estado fue Ante Pavelić que regresó con las tropas italianas de su exilio el 13 de abril de 1941,​tras prometer a Mussolini la posesión de Dalmacia. Oficialmente fue un reino con un soberano en la figura de Tomislav II de Croacia de la Casa de Saboya—primo segundo del rey de Italia Víctor Manuel III de Italia— pero éste no poseía en realidad ningún poder y nunca visitó Croacia

[8] Josip Broz, «Tito», conocido por su título militar mariscal Tito, fue un político y militar yugoslavo, jefe de Estado de Yugoslavia desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta su muerte a los 87 años. Tito fue el principal arquitecto de la segunda Yugoslavia, una federación socialista, que duró desde la Segunda Guerra Mundial hasta 1991. A pesar de ser uno de los fundadores del Kominform, fue también el primero en desafiar la hegemonía soviética. Fue partidario de la vía al socialismo independiente (a veces denominado «comunismo nacional» o «titoísmo»), y uno de los principales fundadores y promotores del Movimiento de Países No Alineados, así como su primer secretario general. Como tal, apoyó la política de no alineamiento entre los dos bloques hostiles en la Guerra Fría

[9] Los partisanos de Yugoslavia fueron el principal movimiento de resistencia enrolado en la lucha contra las Potencias del Eje en los Balcanes durante la Segunda Guerra Mundial. El nombre oficial completo del movimiento fue Ejército Popular de Liberación y Destacamentos Partisanos de Yugoslavia. Su comandante en jefe fue Josip Broz Tito

[10] El Frente de Liberación Nacional (EAM – Ethnikon Apeleutherotikon Metopon) Fue la principal organización de resistencia al Eje durante la Segunda Guerra Mundial y, en la posguerra, la parte derrotada en la Guerra Civil Griega. Organización del tipo «frente popular» controlada por el Partido Comunista Griego, fue la mayor organización de la resistencia griega y la más activa.​ En la lucha por el poder tras la retirada del Eje en el otoño de 1944 las fuerzas conservadoras, encabezadas por el rey Jorge II de Grecia y respaldadas por el Reino Unido y, más tarde, por los Estados Unidos, lograron la derrota de EAM. Durante la guerra Churchill defendió la necesidad del regreso del monarca para asegurar que Grecia no quedase controlaba por un gobierno comunista y para tratar así de mantener la influencia británica en el Mediterráneo oriental.

[11] La Liga Nacional Republicana Griega (Εθνικός Δημοκρατικός Ελληνικός Σύνδεσμος, Ethnikos Dimokratikos Ellinikos SyndesmosEDES) fue uno de los principales movimientos de la resistencia griega a la ocupación del país por el Eje. El movimiento lo formaron el 9 de septiembre de 1941 los generales antimonárquicos Stilianos Gonatas y Napoleón Zervas. Se nombró al general Nikolaos Plastiras, principal figura republicana en el exilio en Francia, dirigente honorífico.​ El movimiento, hostil al monarca exiliado Jorge II de Grecia, defendía el mantenimiento del soberano en el exilio hasta que un referéndum decidiese sobre su regreso al país.​ A diferencia de su principal rival en la resistencia, EAM, EDES, como otras organizaciones menores de la resistencia, no desarrolló un programa político coherente que sirviese como atracción de simpatizantes.

[12] El Ejército Popular de Liberación Nacional (ELAS, Ελληνικός Λαϊκός Απελευθερωτικός Στρατός, Ellinikós Laïkós Apeleftherotikós Stratós, ΕΛΑΣ) fue la rama militar de la principal organización de la resistencia griega contra la ocupación del Eje. Dependía de la rama política de la organización, el Frente de Liberación Nacional (EAM). Tanto la organización política como su rama militar estaban controlados por el Partido Comunista de Grecia (KKE). Tras la evacuación del país por el Eje en 1944 participó en la Guerra Civil Griega, y fue derrotado por las fuerzas políticas y militares de la derecha griega con respaldo británico.

[13] Nikolaos Plastiras fue un político y militar griego. Llegó al grado de general del ejército griego. Se le conoce como «O Mavros Cavalares» («el jinete negro»).

 

Profesor David Odalric de Caixal i Mata: Fundador de SECINDEF (Security, Intelligence and Defense) Israel International Consulting / Homeland Intelligence Security-Israel / Università degli Studi di Bari/ Analista colaborador en terrorismo del US Homeland Security Defense University / University and Agency Partnership Initiative US Center for Homeland and Defense/ US Naval Posgraduate School/ Profesor del Máster de Relaciones Internacionales de la Universidad de Nebrija. Membership research projects in support of Veterans of The Armed Forces of the United Kindom. Membership in support of the AUSA (Association of the United States Army)