# Terrorismo

Obama continúa entregando armamento a los yihadistas de Jabhat Fateh al-Sham o Frente Al Nusra

jabath-al-nusra-1Cinco años después de que la inmolación del joven tunecino Mohamed Buazizi desencadenara una oleada de protestas en todos los regímenes autocráticos del mundo árabe, la situación de cada país ha seguido caminos muy diferentes que han llevado a una pequeña democratización en algunos de ellos y a la guerra, el yihadismo y el caos del Estado en la inmensa mayoría. 200.000 muertos y diez millones desplazados en la guerra de Siria no parecen un buen saldo para el proceso revolucionario. El régimen de Bashar al Assad, que se ha convertido en un actor clave en el futuro del país, sufrió el levantamiento popular más feroz que tardó poco meses en convertirse en una guerra civil en la que los bandos todavía no están claros. Estados Unidos financió aún entonces a un sinfín de “rebeldes moderados” que hay que matizar que no existen rebeldes moderados, sino grupos de mercenarios terroristas pagados por diversos países como Arabia Saudita y Turquía entre otros, para derrocar a Al Assad. Las tropas norteamericanas entrenaron a los combatientes, entregaron armamento y les instruyeron en el arte de la guerra.

Pronto esos grupos derivaron en facciones islamistas muy similares al Estado Islámico, el grupo terrorista objetivo prioritario para los americanos, que aplicaban la misma legislación (La Sharia) Una de esas facciones rebeldes resulto ser Al Nusra, la rama en Siria e Irak de Al Qaeda. El grupo tardó poco en desvelar sus verdaderas intenciones, tomar el poder para imponer un califato islámico, y comenzó una campaña de secuestros y atentados muy lejos del objetivo inicial: vencer a las tropas sirias para iniciar un proceso democrático sobre el país. Con las cartas sobre la mesa, podría esperarse que Barack Obama cesara en su empeño de derrocar a Al Assad por todos los medios, más aún cuando sus índices de popularidad han crecido durante los últimos meses, pero no ha sido así. El Nobel de la Paz ha continuado armando a los rebeldes con el objetivo de vencer al ejército sirio y, por ende, a la aviación rusa que colabora en la lucha contra los radicales islámicos.

jabath-al-nusra-3Han sido los propios yihadistas los que han decidido tirar de la manta. Un comandante de Al Nusra, que hace unos meses se declaró grupo independiente de Al Qaeda y pasó a denominarse Frente Fath al-Sham, ha desvelado que Estados Unidos continúa suministrando misiles guiados TOW y asesoramiento militar en Siria para tratar de desnivelar el tablero geoestratégico con respecto, ya no al Ejército Sirio, sino a Rusia y Vladimir Putin. Abu Al Ezz, así se hace llamar este muyahidín, ha explicado que Washington financia la “causa” de forma indirecta, a través de países que sí apoyan abiertamente la labor de Al Nusra

Hemos ganado batallas gracias a los misiles antitanque TOW. Sin la ayuda norteamericana sería imposible continuar luchando”, ha explicado Al Ezz, que cree que el equilibro de fuerzas frente al Ejército sirio sólo se logrará con “más colaboración”. El armamento, siempre según el yihadista, fue proporcionado a la organización por orden directa del Pentágono.

Las fuerzas gubernamentales tienen una ventaja porque cuentan con aviación y lanzadores de misiles, pero nosotros tenemos los sistemas TOW fabricados en EE.UU., y la situación en algunas zonas está bajo control

Aunque el apoyo norteamericano resulta fundamental para la supervivencia del Frente Al Nusra, los terroristas también han recibido apoyo de otros países como Turquía, Qatar o Arabia Saudí.

jabath-al-nusra-11‘Obama se alió con Al Qaeda’ En este sentido, el exembajador del Reino Unido en Siria, afirmó que las tropas norteamericanas trabajan con los yihadistas como parte de su “obsesión” de utilizar “los llamados grupos de oposición moderada” para derrocar al Gobierno sirio. Ford criticó duramente a Washington por su “obsesión de deshacerse de Al Assad y el gobierno secular de Siria“, que les lleva a la alianza con “su archienemigos” y a la pérdida de “toda competencia moral y práctica“. Al menos 15 grupos rebeldes sirios, que comprenden a cerca de 65.000 combatientes, compartían la ideología del Estado Islámico  y lucharán por sus mismos objetivos si es derrotado. El 60 % de los rebeldes que participan en el conflicto pueden ser clasificados como islamistas. Occidente se arriesga a cometer un error estratégico centrándose solamente en el Estado Islámico. Derrotarlo militarmente no acabará con el yihadismo global. No podemos bombardear una ideología. Global Research asegura que el frente al-Nusra, grupo mercenario y terrorista, según las autoridades de Damasco, está siendo apoyado abiertamente por Obama, en lugar de recibir el tradicional respaldo encubierto de la CIA. Este apoyo, que también proviene de Reino Unido, Francia y Alemania, entre otras naciones occidentales, es también parte del discurso diplomático de Estados Unidos y evidencia que una transición importante en la doctrina de Washington contra el terrorismo está en desarrollo.

Tras la inclusión de al Nusra en la lista negra del Departamento de Estado, supuestamente la Casa Blanca debía congelar los bienes del grupo terrorista e impedir el suministro de ayuda material, pero ha hecho exactamente lo contrario. En realidad, Estados Unidos apoya abiertamente a los terroristas en Siria y avanza en una importante transición en su política en este campo.  Aunque no se menciona explícitamente y se habla de “apoyo a los rebeldes sirios”, los occidentales discutieron en la cumbre del G8 en Irlanda del Norte la ayuda a las bandas armadas que tratan de derrocar al gobierno constitucional en Siria.  La política antiterrorista norteamericana tiene una “lógica retorcida”, pues mientras el Congreso pretende legislar para evitar un auge extremista en Siria, el Gobierno apoya a una formación terrorista con reconocidos vínculos con al-Qaeda. La decisión de Obama no solo quiere socavar la legitimidad de la llamada “guerra global contra el terrorismo” acuñada bajo el Gobierno de George W. Bush, sino que también pone en duda la tesis de que éste retrocede.

jabath-al-nusra-9La publicación canadiense Global Research lanza una pregunta embarazosa: ¿Por qué Obama apoya a al-Nusra, que está en la lista estatal de organizaciones terroristas del Departamento de Estado? El frente Al-Nusra es financiado por Turquía, Qatar y Arabia Saudita en estrecha consulta con la OTAN y el Pentágono, y esos países no están en la lista que confeccionan los diplomáticos estadounidenses, deplora Global Research.  Tras cerca de dos años de crisis, el gobierno estadounidense se abstuvo de reconocer públicamente su apoyo logístico a las bandas armadas, algo denunciado incluso por la prensa occidental. Turquía, Jordania, las monarquías del Golfo, entre otros, fueron países usados por la Casa Blanca para llevar a los opositores sirios lo que no querían hacer pública ni abiertamente.  Armas de la crisis en Libia y de los Balcanes, por citar solo dos ejemplos, pasaron la frontera siria para incrementar la letalidad de un conflicto aupado y financiado por Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, aliados europeos y del Medio Oriente En Jordania, por ejemplo, actúa una unidad especial del Ejército estadounidense en la frontera con Siria encargada de entrenar y dar asesoramiento a los llamados opositores contra Damasco, la mayoría de las veces mercenarios procedentes de naciones árabes y de los propios países occidentales. Lo mismo sucedió con la participación de la CIA en Turquía supervisando los entrenamientos de las bandas en los que llaman “Campos de refugiados”, en la distribución de equipos bélicos, para lo que no faltó la presencia del ex director de la CIA David Petraeus, y otros funcionarios en “visitas de trabajo”

jabath-al-nusra-14De acuerdo con el Times, los gobiernos de Arabia Saudita, Qatar y Turquía son los principales proveedores de armamentos a quienes intentan derrocar por la fuerza al gobierno de Damasco. Los suministros incluyen misiles antitanques y antiaéreos, mientras Francia envía cohetes superficie aire y otros armamentos al llamado Ejército Libre Sirio.  En el marco de apoyo de Occidente a los grupos terroristas, el uso de armas químicas en Siria fue centro de una amplia campaña de prensa occidental desde el inicio de la crisis para justificar una intervención externa contra el gobierno de Bashar al-Assad. Luego se conoció que en realidad Estados Unidos y la OTAN favorecieron que las bandas armadas sirias posean armas químicas.  Llama la atención que el hecho fue reportado en Alepo, en el norte de Siria y cerca de la frontera con Turquía, por donde, según el artículo, pasaron parte de los arsenales químicos ocupados en Libia y que pueden estar en manos de miles de terroristas libios que operan dentro de territorio sirio. Según un artículo publicado por The Guardian en noviembre de 2011, inspectores occidentales certificaron que los arsenales de armas químicas en Libia estaban intactos y advirtieron que esos depósitos podrían caer en manos de extremistas islámicos. Según Global Research, las armas químicas trasladadas a la nación levantina implicaría a la OTAN ya sea directamente o por negligencia grave, ya que llegaron pasando por un miembro de ese bloque militar, Turquía, y bajo la supervisión de agentes de la CIA que operan a lo largo de la frontera como parte del apoyo occidental a los terroristas. Global Research recalcó que el propio gobierno libio admitió que está involucrado en el envío de combatientes y armas a Siria

La publicación canadiense citó un artículo del periódico británico The Daily Telegraph, el cual aborda encuentros entre extremistas libios y dirigentes del llamado Ejercito Libre Sirio, y otro donde “los nuevos gobernantes de Libia ofrecen armas a los rebeldes sirios”. Otros medios como The Washington Post y The Guardian tocaron el tema de las armas en Libia y su exportación a la crisis siria, en especial misiles tierra-aire, entre ellos SAM-7 de fabricación rusa. Por si fuera poco, el pasado 9 de mayo Global Research reveló que contratistas privados que trabajan para el Pentágono entrenaron a grupos armados sirios en Jordania y Turquía en el uso de armas químicas. El entrenamiento incluyó cómo monitorear y garantizar la seguridad de dichos armamentos, su manipulación y transportación, e incluso dentro de Siria los empleados estadounidenses monitorean en el terreno algunos de los sitios de almacenaje de esas sustancias. El plan del Pentágono era que una vez que las bandas armadas recibieran el debido adiestramiento se acusara al Gobierno de Damasco de emplear esos medios contra la población del país árabe. La operación no estuvo precisamente dirigida a entrenar a los irregulares sirios en temas de no proliferación, sino en el empleo de esas sustancias, precisó Global Research.  La fuente recuerda que recientemente una Comisión Independiente de la ONU sobre Siria confirmó que los grupos armados apoyados por Estados Unidos y sus aliados utilizan gas sarín en la lucha contra las fuerzas gubernamentales y la población sirias. Por su parte, la ex jueza del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia Carla del Ponte reconoció que existen elementos para confirmar el empleo del gas sarín por formaciones armadas radicales

jabath-al-nusra-13Estados Unidos apoya la decisión de la Unión Europea (UE) para armar a las bandas mercenarias en Siria, admitió el 28 de mayo el portavoz de la Casa Blanca Jay Carney. Damos la bienvenida a la decisión de los europeos, dijo el funcionario, pero a la vez criticó a Moscú por cumplir con compromisos anteriores con el gobierno sirio para la venta de misiles, algo interpretado por comentaristas políticos como muestra del doble rasero de la política de Washington. Presuntamente la decisión de la UE entraría en vigor a finales del mes de agosto, después de conversaciones para la solución de la crisis siria que se celebrarán en Ginebra durante ese mes y a la que los opositores se niegan a concurrir. El embargo de armas a los grupos insurgentes sirios es una medida simbólica, atendiendo a denuncias de grupos pacifistas y de las propias autoridades de Damasco sobre un amplio tráfico de pertrechos bélicos desde naciones europeas a mano de los grupos calificados por las autoridades de Siria como terroristas y mercenarios.  Carney reconoció, además, que el gobierno de Obama tuvo conocimiento de un viaje ilegal realizado a Siria por el senador estadounidense John McCain y que esperaban por su regreso para conocer información de primera mano sobre la situación. McCain, junto al jefe del Consejo Militar Supremo del llamado Ejército Libre Sirio (ELS) Salem Idris, estuvo en la nación árabe, donde presuntamente se reunió con dirigentes de las fuerzas que tratan de derrocar al gobierno constitucional sirio