# Geoestrategia, Geopolítica

Que será de Turquía, III Parte

Tras unos pocos días del golpe, si es que hubo verdaderamente un golpe, en Turquía las cosas no se clarifican y la situación en el país se agrava por momentos. La mayoría de los Thinks Tanks y muchos analistas hemos escrito riadas de tinta sobre el tema. Pero, hoy yo quisiera alejarme de lo que ocurrió y está ocurriendo internamente en Turquía para adentrarme en algunos temas que, de momento, se tocan casi de soslayo.

Está claro que Erdogan ha aprovechado el acto para poner en marcha y ejecutar un plan debidamente delineado y detallado previamente y solo ha tenido que abrir un cajón para sacarlo y hacerlo realidad. Pero, en estos momentos, no sé si habían estudiado todas las posibles consecuencias del mismo o esperaban que el mundo cerrara filas en su entorno, callara y le  aplaudiera hasta con las orejas todos y cada uno de sus actos. Puede, por otro lado, que el plan encerrara otras derivadas, que efectivamente eran bien conocidas, pero que se necesitaba un fulcro o excusa para poderlas llevar a cabo como cosa sobrevenida y no como una imposición personal. Empezando por su situación y relación con la UE, sabemos que Erdogan, a pesar de sus grandes presiones a la misma con el tema del control sobre el flujo de los refugiados que pasan por su territorio camino de Europa, tenía claro que aparte del dinero prometido, poco más podía esperar. Una de las más claras señales de aviso le vino del propio Reino Unido y su confirmado Brexit. El temor a las consecuencias de la posible integración de Turquía en la Unión, con o sin razón, ha sido una de las armas esgrimidas por los flemáticos británicos para salirse de ella con anterioridad a que esto ocurra.

Las presiones a las que el ISIS está sometiendo a las dos principales potencias restantes, Francia y Alemania, son acicates para que la xenofobia, los populismos y nacionalismos crezcan enormemente y ya se empieza a poner en duda las políticas adoptadas con el tema de los refugiados e incluso a pitar a sus dirigentes en actos de duelo, donde hace muy pocos meses existía la concordia, la unión sin fisuras y la exaltación patriótica nacional. Esto sin duda, influirá y mucho en cualquier decisión con respecto a una potencial integración, e incluso la anulará. La economía turca depende en gran medida del turismo europeo y los diversos atentados en sus principales ciudades y aeropuertos habían hecho decrecer tremendamente e incluso cancelar la mayoría de las reservas hoteleras y otros viajes para el futuro inmediato.  Ya no somos rentables para ellos, porque no solo no vamos, sino que además, desde hace un tiempo su balanza de pagos estaba claramente en mayor desventaja.

Nuestras exigencias en lo referente a la protección de los derechos humanos y su aplicación efectiva en  las legislación nacional le cortaban el camino de exterminio por la vía rápida de todo aquel que se le opusiera; por lo que esa “lacra” era perniciosa para sus intereses e intenciones inmediatas. Había que evitarla. Desde su punto de vista, sus delegaciones para discutir y fijar los términos de su integración con la UE han sido ninguneadas; hasta tal punto, que Erdogan debió proceder a ceses fulminantes, incluso de su Primer Ministro, y tomar personalmente las riendas  en sus últimas apariciones con los líderes europeos. Pero, a pesar de ello, han tenido el mismo o parecido resultado, promesas y nada más que promesas. En definitiva, la integración en la UE ya no le interesa e incluso, puede que haya ha decido que si por las buenas no somos capaces de acercarnos, lo seamos por las malas. A la hora de plantearle nuestras sanas y justas exigencias sobre el respeto a la vida no debemos olvidarnos de que él tiene la llave del movimiento masivo de varios millones de refugiados hacia nuestros territorios. Estoy seguro, que en breve este fenómeno se reproducirá.

Con respecto a sus relaciones personales con EEUU viene dándose cuenta que el Tío Sam está procediendo a un abandono sistemático de la zona. El miserable acuerdo forzado por los norteamericanos sobre el programa nuclear iraní -por cierto, ya corren informaciones de que hay planes para acortar las acordadas y ridículas restricciones- le dio alas a Irán para intentar sacar la cabeza y constituirse en una potencia dominante en el mundo islámico cortando con ello las aspiraciones turcas de convertirse en el único líder islámico en la zona. Algo parecido puede provenir del enfriamiento de las relaciones entre EEUU y Arabia Saudita lo que ha conllevado una menor contención de sus actuaciones y pretensiones en la región. Los americanos  han venido nutriendo a los turcos de todo tipo de armas, instrucción y apoyos de todo tipo durante muchos años como pago a sus labores de control y seguridad en la zona sobre el Pacto de Varsovia en su momento y Rusia en nuestros días. La mayoría de sus oficiales hablan un correcto inglés que han aprendido o bien en el Reino Unido o en EEUU. Muchos de ellos han sido alumnos de los mejores cursos de todo tipo, principalmente de vuelo de aviones y helicópteros de combate. Han compartido durante años bajo el paraguas de la OTAN un Cuartel General en Izmir, que cuando se procedió a su cierre hace años, fue tomado como una gran ofensa a sus intereses y prestigio internacional.

Además, la base aérea de Incirlik, es el centro neurálgico y de operaciones de los aviones norteamericanos para la lucha contra el ISIS y donde se depositan las bombas nucleares[1]que serían lanzadas desde dichos aviones en caso de una confrontación total con Rusia. Un centro al que, tras el golpe, han mantenido muchas horas sin corriente eléctrica y cerrado su espacio aéreo. Incluso su comandante en Jefe es uno de los primeros arrestados por entender que estaba implicado en el golpe y en franca relación con los “traidores” norteamericanos a los que ahora ya acusan de dos acciones repudiables: dar cobijo y apoyos de todo tipo al famoso clérigo Fethullah Gülen y las claramente pronunciadas declaraciones sobre la alta probabilidad de que la CIA esté implicada en el golpe como urdidor del mismo. Teoría esta última que aún está por demostrar. Personalmente pienso que no sería tremendamente descabellada por el afán norteamericano de intervenir en provocar las caídas de regímenes que no le interesan en zona, porque la CIA últimamente no se caracteriza por el acierto en sus acciones, y por las enormes divisiones y luchas que hay en su seno actualmente. Son los servicios de inteligencia turcos los que mantienen esta idea y puede que cuenten con cierto apoyo ruso para ello. En conclusión, EEUU ya no es tan buen amigo para ellos, saben que por tradición democrática se opondrían a toda masacre interna y ello pondría en peligro los planes de Erdogan para “neutralizar” su país.

Bien es cierto, que aparte del agujero que supone para la propia OTAN, desmontar todos los medios de localización, seguimiento, mando y control que EEUU tiene desplegados en Turquía no es tarea fácil. Cosa que explica cierta moderación en las recientes declaraciones del Secretario de Estado Kerry al referirse al golpe, reprochándolo, como no faltaría más, pero evitando hacer declaración alguna sobre las acciones posteriores que implican a varias decenas de miles de personas de momento. Desmantelar y abandonar todo aquello supone un riesgo tremendo; Erdogan lo sabe y o persigue que esto se lleve a cabo para ofrecer algo importante a los rusos en unas potenciales negociaciones de amistad y cooperación o, alcanzar un silencio mayor que el famoso de los corderos así como mejores compensaciones de tipo económico e incluso la extradición del propio Gülen aunque sea tras largos tiras y aflojas. La pertenencia y permanencia en la OTAN ya no les interesa tanto, máxime cuando no se vieron respaldados por la Alianza con el famoso caso del derribo del caza ruso en las fronteras comunes con Siria el pasado mes de junio de 2015. Nadie les entendió, nadie le apoyó e incluso se llevaron más de un rapapolvo por dicha acción. Llevan años protestando por su enorme aportación a la Alianza y lo poco que sacan a cambio tanto en el aspecto militar como en facilitarles las cosas para su integración en la UE. Cada vez que había un roce o encontronazo con los griegos, ellos eran los amonestados. Este cansancio ha podido derivar en hastío y puede que lo que buscan es que sea la OTAN la que les diga adiós.

Por último, las perspectivas en sus relaciones vecinales tampoco son muy favorables en el tema de Siria donde se han enfrentado con muchos países de la coalición por sus apoyos discriminados a las facciones en litigio, sus más que probables ayudas y negocios con el ISIS y por sus masacrantes ataques a las minorías kurdas. Irán, puede que les valga como compañero de viaje por el momento aunque no comparten ningún punto de vista ni objetivo en Siria. Las relaciones comerciales entre ambos han crecido mucho en los últimos tiempos y ambos se aprovechan de la relajación de las sanciones internacionales sobre Irán. A pesar de ello, puede que esta relación económica y de comprensión inicial[2] acabe en encontronazo cuando los temas del liderazgo islámico en la región sean totalmente incompatibles. Encontronazo en el que también tendrá mucho que ver la posición que adopte Arabia Saudita. Así como el propio Israel que también se encuentra en fase de enfado con EEUU y ha mejorado mucho sus relaciones y amistad con Turquía.

Su relación con Rusia, ha cambiado en los últimos meses y empieza a apuntar volver a las ya existentes durante los tiempos gloriosos del Imperio Otomano. A pesar del ya mencionado derribo del caza ruso, sus puentes establecidos se han venido agrandando y mejorando desde hace meses e incluso existe agenda para encuentros personales entre sus máximos dirigentes donde dilucidar grandes acuerdos. De momento, todo apunta a que existe una necesidad biunívoca con temas referentes al paso de ductos de productos derivados del petróleo tanto por su suelo como bajo sus aguas jurisdiccionales para acercarlo directamente al corazón de Europa soslayando de este modo los eternos problemas derivados de su paso a través de Ucrania.

De llevarse a efecto, en su día, la ruptura total con la OTAN y/o EEUU el regalo para Rusia sería más que importante y Putin sabría recompensarlo sobradamente ya que Turquía supone el punto neurálgico y estratégico para el paso de las flotas rusas desde y hacia el Mediterráneo y el mar Negro. Además, reduciría en cientos de miles los efectivos que le amenazan por dicho flanco y suprimiría la ya mencionada capacidad nuclear a llevarse a cabo con bombardeos estratégicos norteamericanos desde Incirlik.  Jugada redonda y muy congratulante para ambos.   Queda por dilucidar si es que Erdogan quiere y busca todo esto y espera que le venga caído del cielo como la fruta madura e impulsado por los diversos aliados para así poder llevar sin ataduras sus maléficos planes o, no ha sido consciente de los riesgos que todo esto supone. Yo me inclino por la primera de las posibilidades.

Por todo esto, entiendo que las reacciones de la Comunidad Internacional deben sopesarse con muy cuidado y no ser muy irreflexivas. Deben ser enérgicas y dentro de la Ley Internacional desde luego; pero por si acaso, debemos empezar a pensar en que muy posiblemente seremos víctimas de importantes chantajes por su parte, si es que estamos dispuestos a mantener el statu quo actual.  Es ahora cuando se precisa de auténticos LÍDERES internacionales y una gran cohesión entre todos los aliados. Cosas ambas de las que carecemos en el momento actual. Solo basta con dar un vistazo a lo que tenemos en casa y a nuestro alrededor y lo que probablemente nos viene de EEUU.

[1] Diversas fuentes estiman que en Incirlik hay depositadas unas 80 bombas nucleares, como resultado de la retirada de los obsoletos misiles norteamericanos tras el conflicto de la crisis de los misiles en Cuba cuando Kennedy era Presidente.

[2] Irán ha sido uno de los primeros países junto a Rusia en apoyar a Erdogan y no han puesto ninguna objeción a sus acciones de represalia posteriores