# Geopolítica

Venezuela vuelve y juega: tremores bélicos

No por cíclica y repetitiva, se debe desdeñar la eventualidad de un tropiezo militar con Venezuela. Con las mayores reservas petroleras del mundo, un acumulado armamentístico preocupante, la peor crisis humanitaria del continente, refugio de organizaciones terroristas internacionales, narcotráfico, corrupción, adicción marxista-leninista y ramplonería madurista, Caracas se ha convertido en un coctel explosivo que puede estallar o implosionar en cualquier momento.

En el imaginario común colombiano y en la necesidad gubernamental venezolana, una aventura armada parece tomar forma. El agresivo escalamiento verbal de altos funcionarios chavistas, la ofensiva diplomática colombiana, las amenazas del gobierno Trump y el desplazamiento de tropas bolivarianas a la frontera, pintan un escenario complejo y riesgoso. Con intereses chinos, rusos e iraníes de por medio, un rifirrafe en esa porosa línea es de gran posibilidad. Santuario de narcoterroristas del eln, farc, epl, Hezbola, eta, del G2 cubano, el país vecino es plataforma para cualquier acto terroristas antinorteamericano y ante esta contingencia, el Ataque Preventivo es doctrina en Washington. Por supuesto, Managua, La Habana y La Paz, le echarán la culpa al eje Washington-Bogotá de lo que pase. El comunismo internacional, especialmente desde España, jugará ladinamente sus cartas en este ajedrez y Noruega escurrirá el bulto.

La narcosecta satánica farc, mientras rinde culto de sangre a sus súcubos, desde el Senado imposta de pacifista y se relame viendo su caterva armada fortaleciéndose y pelechando en la frontera, como lo denunció hace años Uribe y lo reconfirman hoy periodistas y jefes gremiales venezolanos.

Para prevenir un encontrón a sangre y fuego o, inclusive, como consecuencia del mismo, se puede dar un Gobierno de Transición gracias a algún negociado de Estados Unidos con China, que no quiere perder sus inversiones petroleras y mineras y con Rusia que puede demandar la suspensión de la instalación de bases militares gringas en el  oriente europeo. Entonces, la reconstrucción de Venezuela, cuando llegue, será una gran oportunidad de negocio para todos.

Pero, mientras llegamos a eso, lo más sabio es prepararse para una sorpresa desagradable que nos puedan lanzar desde Miraflores. Que nuestro ejército es el mejor del mundo y que el armamento chino-ruso venezolano está inoperable, no hay que tomárselo al pie de la letra. El caso “guacho” y las capacidades de los Zukhoi 30 Mk2 desvirtuarían tales mitos.

John Marulanda:  Analista del Observatorio OCATRY (Observatorio contra la Amenaza del Terrorismo y la Radicalización Yihadista) de SECINDEF (Security, Intelligence and Defense) Israel-USA International Consulting Counterterrorism.